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El agua de Lourdes,

 El agua de Lourdes, - ¿Qué tiene de especial?

“Vaya a beber y a lavarse en la fuente”, es lo que la Virgen María dijo a Bernardita Soubirous el 25 de febrero de 1858. Esta invitación está dirigida a cada uno de nosotros.

María fue quien indicó donde se encontraba la fuente
El 25 de febrero de 1858, según las indicaciones de María, Bernardita descubre la fuente que fluye en el fondo de la Gruta. Unas horas después de que Bernardita se marchara, unas mucha-chas observan el hoyo que había hecho, y al ver que el agua brota en el hoyo realizado por Bernardita, se les ocurre la idea de llenar un frasco que traen para llevar el agua a su padre que está enfermo: “Algo me dice que hay que beber de este agua”. Su frasco fue la primera botella de agua sacada de la Gruta, la primera de toda la historia de Lourdes.
Esta agua alimenta los grifos y las piscinas del Santuario

Es un agua normal, ligeramente calcárea, comparable con la de todos los manantiales cercanos. No tiene ningún valor termal o propiedades específicas. Es completamente independiente del curso del río Gave de Pau. Este agua se conduce por unos canales hacia unos depósitos para alimentar los diferentes grifos y las piscinas.
Las fuentes: después de los arcos. Si quieren llevar a casa agua para ofrecérsela a alguien deben procurarse los recipientes apropiados.
Las piscinas: aunque se da la prioridad a las personas enfer-mas, las piscinas no están reservadas exclusivamente para ellas. El baño en las piscinas tiene un significado muy importante para todas las personas que viven esta experiencia. 

 

 

 

 

Muchas curaciones, de las cuales algunas han sido reconocidas como milagrosas, están vinculadas a su empleo.

La popularidad del agua de Lourdes nació de las curaciones. En efecto, aparentemente el medio más frecuente de las curaciones de Lourdes es el empleo del agua de la fuente, ya sea en aplicación directa, por ingestión bañándose en ella. Son las personas quienes inventaron las modalidades de las fuentes y del baño en las piscinas. En la fe católica, a través de los elementos naturales y los sacramentos, es Dios quien cura, por la intercesión de la Virgen María y la oración de los cristianos. Este agua es pues un signo, no un fetiche. Bernardita Soubirous dijo: “Be-ben agua como si fuera un medicamento... Hay que tener fe, hay que rezar: ¡Este agua no vale nada sin la fe!”.

Es un signo

Mucha gente regresa del Santuario con bidones, vírgenes de plástico, frascos o botellas llenas de agua de la Gruta. Para ellas mismas para otras personas que no han podido venir. Saben que este agua tiene algo más: puede ayudar a su fe y esperanza. Es un signo tangible que les une a Lourdes. Ustedes también pueden hacerlo, ¿no desearían ofrecer un poco de agua a sus allegados?